Sacalo

Sácalo

Por Stan Balcom

“Y si tu ojo derecho te ofende, sácalo …”   

Cuando comencé a leer la Biblia, me quedé atascado en un versículo en particular y no pude seguir adelante. Por ejemplo, cuando leí el versículo que está en el título, pensé un par de cosas. La primera fue participar en un experimento mental, tratando de visualizar su significado. Empecé con una pregunta. ¿Cómo podría un ojo ofenderme? ¿Me estaba insultando? Lo imaginé flotando frente a mi cara burlándose de mí, llamándome nombres. Eso no funcionó. Otro fue relacionarlo con mis experiencias pasadas. Por ejemplo, había oído hablar de personas que realmente se sacaban los ojos mientras tomaban una droga alucinógena, pero nunca cuando estaban sobrios. Pensar así no me llevó a ninguna parte y acepté que habría versos que no entendería.

A medida que maduré en mi caminar, me di cuenta de que Jesús a menudo enseñaba en parábolas y metáforas. Mateo 5:29 es un ejemplo. Jesús estaba hablando en sentido figurado, no literalmente, y usando un ejemplo concreto para explicar un concepto espiritual. La Biblia NVI traduce la palabra “ofender” como “hacer tropezar”, lo que significa pecar. El versículo realmente significa que si algo en nuestras vidas nos hace pecar, debemos deshacernos de él. Y no solo las cosas que son convenientes o fáciles de separar, sino también las
cosas preciosas, cosas tan preciosas como nuestros ojos.

Visité a un hombre en prisión un sábado. Él ha estado en prisión cinco veces. A medida que se acercaba su libertad condicional, se volvió más decidido a quedarse afuera. Me pidió que lo ayudara a formular un plan que funcionara bien esta vez. Cuando salió de prisión me explicó que las cosas están bien. Pero, cuando está inevitablemente tentado, como todos, casi siempre comete otro delito. Él dijo: “Sé que es mi culpa, pero ahora me doy cuenta de que es cuando salgo con mis amigos que me meto en problemas”. Esos amigos son sus “ojos” y necesita sacarlos.

Todos tenemos ojos para sacar, algunos más o menos que otros. ¿Qué tipo de cosas necesitamos sacar? A continuación, hay algunos ejemplos comunes:

Drogas
Las drogas son ídolos. Son cosas a las que las personas corren cuando están estresadas, cansadas o felices. Lo que hace que las drogas sean un ídolo es que quienes las usan tienen fe en su poder para mejorar sus vidas. Y, como los ídolos, no funcionan. Por supuesto, es pecado drogarse o emborracharse. Las drogas perjudican el juicio, cambian las personalidades y son en su mayoría ilegales. Destruyen familias y hieren a sus seres queridos. En otras palabras, hacen tropezar a las personas.

Fornicación
El sexo fuera del matrimonio es fornicación y la fornicación es un pecado (1 Corintios 6: 9). Al igual que las drogas, se siente bien, pero solo por un tiempo, y cuando el efecto se disipa, te quedas con las consecuencias. Hay consecuencias como las ETS y la pobreza. La pérdida de confianza en tu pareja si llegara a pasar. El sexo es poderoso y puede usarse para manipular a otros. Los hombres y las mujeres a veces usan los deseos de sus amantes para satisfacer sus deseos egoístas. La fornicación hace que las personas tropiecen.

Dinero
Tener dinero ciertamente no es un pecado, pero Jesús dijo que era difícil para un hombre rico llegar al reino (Mateo 19:24). Eso no es porque tuviera dinero, sino porque el dinero se volvió más importante para él que Dios. Y, el dinero no satisfará. Todo lo que alguien tiene que hacer es leer sobre todas las personas ricas que terminan en la cárcel o muertas porque el dinero no les trajo felicidad. El dinero hace que la gente tropiece.

Familia
Hay un orden bíblico para las cosas: Dios, cónyuge, luego familia. Debemos amar a Dios con todo lo que tenemos (Deuteronomio 6: 5). Entonces debemos amar a nuestros cónyuges (Efesios 5:22, 25), luego a nuestros hijos. Siguiendo el mandamiento más importante, debemos extraer a cualquiera o cualquier cosa que intente interrumpirlo.

Todos nosotros podemos tener cosas en nuestras vidas que nos hacen tropezar. Necesitamos identificarlos para extraerlos.

¿Cómo haces eso?

Primero debes orar. La Biblia no prescribe con qué frecuencia debes orar, pero te sugiero al menos dos veces al día. Ora una vez por la mañana, conversando con Dios sobre el día que está por comenzar. Díle a dónde vas, con quién podrás encontrarte y qué vas a hacer. Haz un plan con Él para cualquier cosa que surja que pueda hacerte tropezar.

Segundo, ora antes de acostarte. Cuéntale a Dios acerca de tu día: en qué tropezaste y en qué te fue bien. Pregúntale sobre las cosas que debes hacer la próxima vez para evitar tropiezos. Segundo, debes leer la Biblia. Lee todos los días aunque solo sea por unos minutos. Es al leer la Biblia que aprendes a escuchar la voz de Dios cuando oras.

Tercero, encuentra a un hombre o una mujer de Dios como mentor. Necesitas una persona de Dios en tu vida. Pablo dijo que no luchamos contra la carne sino contra potestades (Efesios 6:12). Nuestras mentes son atacadas. Por nuestra cuenta podemos tomar cualquier parte de la escritura y justificar cualquier comportamiento. Necesitas una persona de Dios en tu vida para responsabilizarte, para asegurarte de que estás interpretando la Palabra correctamente (2 Timoteo 2:15).

Por último, ve a la iglesia. Iglesia Internacional Cristiana te brinda orientación, instrucción, corrección y compañerismo para ayudarte a llevar a cabo los cambios que deseas ver en tu vida. Es una comunidad en sí misma llena de personas que se preocupan por ti.

 

 

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